No mereces en tu vida a quien no quiera estar en ella

Ciertamente tendría alguna gracia poder pintar nuestro lienzo de vida con las personas que queremos que siempre permanezcan en ella, pero por fortuna o por desgracia, no manejamos nuestra creación a consciencia y muchos factores intervienen en lo que resulta nuestra vida.

Lo cierto es que para que alguien esté en nuestras vidas, resulta necesario que quiera estar en ella, que le nazca, que le plazca, que se sienta a gusto y agradecido con el universo por poder tener un espacio y cabida en nuestro ser.

Hay muchos motivos para estar en la vida de alguien, pero para salir, basta con no querer estar, éste es el motivo más poderoso y muchas veces menos respetado. Nadie debe estar en la vida de alguien si no lo desea, ampliando la idea, nadie debe estar en ningún sitio en contra de su voluntad, entendamos por sitio, cualquier espacio físico o emocional posible.

Cuando una persona no quiere estar en un sitio, cuando se siente de alguna manera forzado u obligado, es como colocar una piedra en un sistema de engranajes, no hay manera de que las cosas funcionen bien. Esta persona comenzará a manifestar por todas las vías posibles, adecuadas o no, su incomodidad y su inconformidad, el sentimiento positivo que pudiese existir se acabará de forma paulatina si se siente que no puede desligarse de una situación.

Esto es terrible para quien se quiere ir y más nocivo aún para quien le gustaría retener. Nada atenta más contra la dignidad que querer luchar con las decisiones de otra persona, asociadas a la permanencia o partida de nuestras vidas.

Podemos sentir mucho dolor, podemos sentirnos frustrados, pero eso pasará y no vamos a estar tan quebrados por dentro como cuando colocamos un ancla en la persona que no quiere estar en nuestras vidas y que con tal de zafarse no le importará los daños colaterales generados.

De qué nos sirve estar con alguien que sencillamente no quiere estar en nuestras vidas, cómo se supone que esto puede ser mejor a estar solos o esperar por otra compañía? Evitémonos dolores magnificados y alargados en tiempo, si alguien no quiere permanecer o bien entrar en nuestra vida, respetémoslo, porque de esta forma nos respetaremos a nosotros mismos. Todos merecemos a alguien que quiera estar en nuestras vidas por preferencia, que teniendo mil opciones, siempre nos escoja a nosotros. Todos merecemos amar y ser correspondidos.

https://rincondeltibet.com

Anuncios