La Fuerza Aérea Argentina conmemora el 10 de agosto el aniversario de su nacimiento.

Este se remonta al año 1912, cuando a través de un decreto, del entonces Presidente de la Nación, Roque Sáenz Peña, se creó la Escuela de Aviación Militar, en terrenos de El Palomar, provincia de Buenos Aires.
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La institución, desde sus orígenes, tiene como misión específica organizar, mantener y alistar las fuerzas aéreas de la Nación, con el fin de contribuir a la defensa nacional, ejerciendo la soberanía en el espacio aéreo.

Por otro lado, la Fuerza Aérea, a través de sus Institutos de Formación, a lo largo de los años, prepara y perfecciona a su personal, revalorizando el sentido de la vocación, de modo tal que todos sus integrantes asuman la responsabilidad de contribuir al cumplimiento de los altos y exigentes objetivos de la institución.

En la actualidad la Fuerza Aérea, responde a las demandas y necesidades de la comunidad.

En este sentido, abarca un gran número de actividades:

Realiza búsquedas y salvamentos.
Participa activamente en el combate contra incendios.
Realiza acciones comunitarias en catástrofes naturales.
Ofrece ayuda humanitaria a nivel nacional e internacional.
Con sus vuelos en y hacia la Antártida, abastece y mantiene comunicadas las bases y campamentos científicos en el Continente Blanco.
Desde sus comienzos, la Fuerza Aérea Argentina trabajó con responsabilidad y firmeza, para corresponder ética y profesionalmente al cuidado de los intereses constitucionales que le fueron conferidos.
La primera meta fue el Río de la Plata; Cattaneo ya lo había cruzado en 1910, pero solo de ida ya que regresó en barco.

Fue Jorge Newbery quien el 24 de noviembre de 1912, con intención de ir a la estancia de su amigo Aarón de Anchorena, en la Barra de San Juan, Colonia; lo cruzó en un Bleriot XI de su propiedad, de ida y vuelta a El Palomar en el mismo día.

Pero su hazaña fue superada unos pocos días después por el conscripto Pablo Teodoro Fels, quien a bordo de su Bleriot, idéntico al de Newbery lo cruzó en la madrugada del 1º de diciembre de 1912 con rumbo a Montevideo, donde llegó dos horas después, batiendo el record mundial en el vuelo sobre agua.

Por esta hazaña, Fels fue felicitado, homenajeado y ¡sancionado! por el Ejército por haber contravenido las reglamentaciones militares. Tras cumplir su arresto, fue ascendido a Cabo.

Jorge Newbery, entre tanto, seguía su intensa labor batiendo récords y sumando experiencia con intenciones de realizar su gran sueño, el cruce aéreo de la Cordillera de los Andes.

En estos preparativos, batió el record mundial de altura, al elevarse 6225 metros sobre El Palomar.

La década del veinte estuvo jalonada de grandes raids y récords, en los que la aviación argentina se destacó entre las primeras del mundo. Es así que en el año 1924 el Mayor Pedro Zanni inició su famoso raid alrededor del mundo, cubriendo en diversas etapas el cruce sobre Europa y Asia hasta Japón.

En 1927, ante la importancia adquirida por la Aviación Militar, un decreto del Poder Ejecutivo creaba la Dirección General de Aeronáutica con la categoría de Gran Repartición.

Ese mismo año se crea en Córdoba la Fábrica militar de Aviones, ya que si bien se fabricaban aviones desde los inicios de la aviación en nuestro país, tales como los Castaibert o los Mira y desde 1916 existía un taller en la escuela que no sólo reparaba sino que llegó a construir máquinas, la fabricación no estaba racionalizada ni regulada.

El 11 de febrero de 1944 se da el primer paso para el nacimiento de la más moderna de las Fuerzas Armadas, se crea el Comando en Jefe de Aeronáutica, en uno de los considerandos del decreto se hacía mención a la creación de la Secretaría de Aeronáutica en un futuro cercano.

Es así que el 4 de enero de 1945 la Fuerza Aérea Argentina nace como fuerza armada independiente, al crearse la citada Secretaría. A partir de esta fecha la nueva Fuerza asume en pié de igualdad con el Ejército y la Marina de Guerra, la alta misión que significa la custodia y defensa de la Soberanía Nacional.

En el año 1947 nuestro país realiza sus primeras actividades en la investigación espacial y es la Fuerza Aérea quien a través de la Comisión Nacional de investigaciones Espaciales (CNIE), lleva a cabo lanzamientos de toda una familia de cohetes los GAMMA CENTAURO, BETA CENTAURO, ORION y otros.

En 1952 la Fuerza Aérea da comienzo a su presencia en la Antártida cuando un avión Avro Lincoln, al mando del Vicecomodoro Gustavo Argentino Marambio, realiza un lanzamiento de elementos de supervivencia sobre la base General San Martín del Ejército Argentino.

A fines del año 1965 una Escuadrilla Aérea al mando del Vicecomodoro Mario Luis Olezza, integrada por el avión Douglas C-47, matrícula TA-05 y los pequeños aviones DHC-2 matrículas P-05 y P-06, volaron desde la Base Aérea Teniente Matienzo hasta la Base Belgrano de la Antártida Argentina y de allí al Polo Sur Geográfico (latitud 90º S), continuando solo el C-47 TA-05 su vuelo transantártico con rumbo norte, hasta la Estación McMurdo de los Estados Unidos, ubicada del lado opuesto al Sector Antártico Argentino, a las orillas del mar de Ross, donde anevizó después de cinco horas y media de vuelo, completando de esta forma el primer vuelo Transpolar Transcontinental por parte de un avión argentino.

En 1969 la Fuerza Aérea Argentina realizó una epopeya de trascendencia Nacional, Histórica y Geopolítica, cuando los integrantes de la Patrulla Soberanía, viviendo en pequeñas carpas, en una zona extremadamente inhóspita, contando solo con picos, palas y trabajando con esfuerzo, garra y coraje, abrieron un surco de tierra en el Desierto Blanco para permitir operar aviones de gran porte con tren de aterrizaje convencional, es decir con ruedas; lo que culminó con la fundación de la Base Marambio el día 29 de octubre de 1969, que la convirtió en la puerta de entradas de la Antártida y con esta capacidad operativa, romper el aislamiento con el Continente Antártico.

El 4 de diciembre de 1973 se realiza el primer vuelo transpolar bicontinental, uniendo el continente americano con Oceanía.

El 27 de octubre de 1977, un helicóptero Lama Sa-315, al mando del Teniente Héctor Pereyra aterriza en tres oportunidades en la cumbre del cerro Aconcagua.

El 2 de abril de 1982 la Fuerza Aérea da inicio a las operaciones relacionadas con la gesta de Malvinas.

Recibe su Bautismo de Fuego el día 1º de mayo y desde entonces hasta el fin de las hostilidades, el 14 de junio, realiza operaciones que causaron la admiración del mundo por su audacia y las condiciones adversas a las que debió sobreponerse.

Con el advenimiento del nuevo milenio, la Fuerza Aérea se encuentra abocada no solo a sus actividades estrictamente militares.

Colabora en los servicios de búsqueda y salvamento; efectúa investigaciones científicas y responde a exigencias y necesidades de la comunidad ante catástrofes naturales, realizando el traslado de ayuda humanitaria por medios aéreos que permitan responder con celeridad y eficacia ante estas situaciones.

Enlaza el continente antártico en vuelos que posibilitan abastecer y comunicar las bases antárticas.

A través de su línea de fomento LADE (Líneas Aéreas del Estado), mantiene comunicadas a las poblaciones más aisladas de nuestro territorio.

Asimismo, es líder en la convocatoria de las misiones de paz, participando activamente ante los requerimientos de “cascos azules” o “cascos blancos” en diversos puntos del globo.

Dentro de los hechos producidos durante el presente año, resaltan las noticias y novedades correspondientes al Sector Antártico Argentino.

En lo relativo a las noticias, el éxito de la Campaña Antártica de Verano, asegura el cumplimiento una misión fundamental, en la que son abastecidas todas las bases permanentes y temporarias que la Argentina posee en dicho territorio para el sostenimiento de las actividades científicas que allí se realizan.

En cuanto a las novedades, la reapertura de la Base Matienzo, fue posible gracias a las capacidades operativas que otorgan los flamantes helicópteros MI-171E, y la inauguración de una nueva pista aérea en la Base Marambio, permite la operación del aeródromo en forma permanente, como cabecera de un puente aéreo ininterrumpido entre los continentes americano y antártico.

Personal y medios de la Institución, brindaron su colaboración para los damnificados por las inundaciones en la Provincia de Córdoba, realizando tareas de reconocimiento aéreo, búsqueda y salvamento, traslado de víveres, materiales y la distribución de donaciones a las poblaciones afectadas.

Asimismo, la incorporación del sistema de helicópteros Bell 412 EP, que se produjo en el inicio del año, posiciona a nuestro país dentro del selecto grupo de operadores de este equipamiento de primer nivel tecnológico, y refuerza las capacidades de la fuerza para realizar acciones de búsqueda y salvamento, operaciones con fuerzas especiales, traslado de carga (interna o externa) y de personal de la Institución.

Dentro de este apretado resumen y a modo de colofón, vale destacar el egreso de nuevos aviadores, surgidos del Curso Básico Conjunto de Aviador Militar (CBCAM), que se convirtieron en la primera promoción que ha sido instruida de manera integral, con las nuevas aeronaves Grob 120 TP-A, monomotores de ala baja, con una estructura compuesta de fibra de carbono, bajo consumo y alta performance.

Este 10 de agosto, consciente de su valor y responsabilidades, la Fuerza Aérea Argentina celebra su centésimo tercer aniversario declamando: “somos las alas de un País y el orgullo de una Nación”.

http://www.marambio.aq/fuerzaaerea.html

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