Roberto “El Negro” Fontanarrosa:

Nació en Rosario (Argentina) el 26 de noviembre de 1944.

Su carrera comenzó como dibujante humorístico, destacándose rápidamente por su calidad y por la rapidez y seguridad con que ejecutaba sus dibujos. Estas cualidades hicieron que su producción gráfica sea copiosa; a las recopilaciones de chistes sueltos, se le suman las de historietas, y las andanzas de sus personajes más famosos: “Inodoro Pereyra” y “Boogie, el aceitoso”. Publicó también cuentos y novelas. En 1972 surgió en Córdoba la revista humorística ” Hortensia”, que llegó a tirar más de cien mil ejemplares por números . Dirigida por Alberto Cognigni, colaboraron en sus páginas Caloi, Brócoli, Lolo Amengual, Crist, Ian, y el propio Fontanarrosa, entre otros. “Hortensia” fue la madre de sus dos hijos “Boogie” e “Inodoro”. A fines del 72 aparece también “Satiricón”, donde el humorista publica unas historietas basadas en cuentos de Borges, en películas o en best-sellers famosos. Por medio de Ediciones de la Flor, aparecieron tomos humorísticos suyos sobre casi todos los temas : el fútbol, el sexo, la política, la cultura, etc. Desde 1973 colabora con recuadros de humor para el diario Clarín. En 1980 comienza a colaborar en los espectáculos de Les Luthiers. En 1981 Editorial Pomaire publica “Best Seller”, novela inicial de Fontanarrosa. El mismo sello lanza, al año siguiente, “El área 18”, su secuela. Su otra novela sería “La Gansada”. En cuanto a los libros de cuentos, luego de “Los trenes matan a los autos”, le seguiría, en 1983, “El mundo ha vivido equivocado”, publicado por Ediciones de la Flor. A él le siguen “No sé si he sido claro”, “Nada del otro mundo”, “Uno nunca sabe”, “El mayor de mis defectos”, “La mesa de los Galanes”, “Puro fútbol” y “El rey de la milonga”, entre otras compilaciones de relatos. En 1984 aparece la revista Fierro, donde colaboraría con otro personaje, “Sperman”, así como con la serie “Semblanzas deportivas” (compuesta de extrañas crónicas del deporte). En 1994 recibe el premio Konex. En 2004 ilustra una edición del Martín Fierro, de José Hernández. En Abril de 2006 es distinguido con la Mención de Honor Domingo Faustino Sarmiento, la máxima distinción que entrega la Cámara Alta. Falleció el 19 de Julio de 2007.

Los personajes de Roberto Fontanarrosa

Inodoro Pereyra es un solitario gaucho de la pampa argentina, hombre de mal genio y mucha picardía criolla. Se sabe que, una vez, este gaucho “macho y cabrío”, que usa vincha, anda bien montado, y es bueno para payar, se presentó a sí mismo diciendo: “soy Pereyra por mi mama, e Inodoro por mi tata, que era sanitario”. El creador de este personaje que reflexiona sobre la vida (acompañado de su perro Mendieta) es Roberto Fontanarrosa.

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Apareció por primera vez a fines de 1972, en la revista “Hortensia”, de Córdoba. La historieta era, originariamente, una parodia en la que se exageraban los giros lingüísticos y los estereotipos terruñales; además era, gráficamente, más elaborada. En toda esa etapa, Inodoro se convertiría en anfitrión pampeano de diversos y extraños visitantes, mientras se perfilaba, ya como una constante, el que sería su ladero insuperable, Mendieta, un perro de raza desconocida que acompañaría a su amo en sus andanzas, compartiendo con él razonamientos. Luego pasó por las revistas ‘Mengano’ y ‘Siete Días’, con aventuras por entregas, donde Mendieta (quien, según relató una vez, en realidad era un “cristiano emperrado por un inoportuno eclipse de luna”) ganará letra y estatura de coprotagonista. Ahí crece la peripecia en episodios de largo desarrollo y falso suspenso de folletín, con el héroe siempre en busca de nuevas aventuras. Finalmente, en 1976 Inodoro se instala, junto su obesa compañera, Eulogia Tapia, y el Mendieta, en el diario “Clarín”, donde vuelven a ser historias unitarias, alejándose progresivamente del vértigo aventurero, y con el incremento de una esgrima verbal mayor, sutil, y sin pausa (cuadro a cuadro).
INODORO PEREYRA
MENDIETA
A propósito de la Eulogia, ella es la concubina de Inodoro; gorda y fea como ella misma,
es hogareña y muy celosa, al punto de que se enoja como una fiera cuando Inodoro llega tarde. Eulogia, en los primeros números, era una hermosa mujer, pero después adaptó el personaje a alguien que realmente podría haberse fijado y todavía aguantar a Inodoro. Y justamente, para definir al personaje de Inodoro Pereyra, nada mejor que recordar una reflexión que hizo, una vez, acerca de la Eulogia: -“Endijpué de tantos años, si tengo que elegir otra vez, la elijo a la Eulogia con los ojos cerrados. Porque si los abro elijo a otra”.
INODORO PEREYRA
Luego de pasar por diferentes secciones, la historieta se incorpora a “Viva”, la revista dominical del matutino. Es ahí donde Inodoro se aquieta, anclado en su rancho de adobe (con un único árbol), con su mujer (Eulogia), su perro (Mendieta) y su chiquero, los que serían sus únicas posesiones. Con el avance del tiempo y los cuadritos, la parodia de otros discursos cedió su lugar al tratamiento directo de las situaciones y los personajes del día. Así, los tres personajes principales (Inodoro, la Eulogia y el Mendieta) suelen protagonizar tres tipos de situaciones: 1) los enfrentamientos con malones (generalmente Indios Pampas encabezados por el Cacique Lloriqueo), con las “autoridades” o con las plagas de loros (que suelen burlarse de él); 2) las pequeñas delicias conyugales (algunas de las cuales terminan con un mate que vuela por los aires), o 3) el encuentro con personalidades de todo tipo, tanto reales como de ficción (como ser Don Quijote, los Reyes Magos, Súperman, E.T., el Zorro, Papá Noel, etc.).

Inodoro Pereyra, que es un personaje tan argentino como el dulce de leche, la birome o el colectivo, recibe a muchos extraños en su pobre rancho, a los que aconseja de manera peculiar, y suele filosofar, mate en mano, y en diálogo con su fiel perro Mendieta, sobre la condición del hombre de campo. Otro personaje de la tira es el cerdo Nabucodonosor II, el cual es vegetariano; se cree un sex symbol (ya que es el único macho en medio de varias hembras en el chiquero), y también se considera a si mismo como filósofo e intelectual. Por su parte, también aparecen con frecuencia los ya mencionados loros, generalmente encabezados por Lorenzo, para molestar a Inodoro y crearle males, (aunque a veces lo llegan a ayudar, lo cual le produce una gran confusión), los indios (para, desde amenazarlo, hasta pedirle un consejo), y, ocasionalmente, su sobrino Serafín.

EULOGIA TAPIA
MATEANDO
A diferencia de lo que ocurre en otras historietas, en estas tiras el remate suele ser secundario, dado que el efecto humorístico no se sintetiza exclusivamente en el final sino en la vertiginosa acumulación de chistes previa: el ideal es una ocurrencia por cuadrito. Tanto el remate como muchos de los chistes intermedios están a cargo de Mendieta, que funciona como la conciencia sensata (suele decir “Negociemos, don Inodoro”) en estas historias de humor errático y absurdo. Además, la comicidad de esta tira recide en el lenguaje, ya que Inodoro Pereyra realiza muchos juegos de palabras.
Antes de ver algunas tiras cómicas, vale la pena repasar algunas reflexiones y diálogos entre los distintos personajes como ejemplo:
VER TIRAS COMICAS
– Dígame don Inodoro ¿usté está con la Eulogia por alguna promesa?
– Mendieta, uno se deslumbra con la mujer linda, se asombra con la inteligente… y se queda con la que le da pelota.
– ¡Mire esta vaca, Serafín! Musa inspiradora de miles de composiciones escolares… ¡Y ahora es acusada de traficante de colesterol por el naturismo apátrida! Nos da su leche, su carne, su cuero. ¡Lo quiero ver a usté haciéndose una campera de zapayitos!
– Nos dijeron que usté tiene conocimientos de inglés.
– Tengo conocimiento de la existencia de un idioma yamáu inglés.
(Click en la imagen de la derecha)

– Soy crítico meteorológico, señor. La tormenta de anoche: floja iluminación de los relámpagos, yuvia repetida, escenografía pobre y pésimo sonido de los truenos en otro fiasco de esta puesta en escena de Tata Dios.
– Ahura hay fertilización asistida. Vea el caso de la señora del viejo Aredes. Quedó embarazada. En el pueblo se comenta que al viejo lo ayudaron.
– ¿Puede una persona disaparecer de a pedazos? Porque a la Eulogia le desapareció la cintura.
– ¿Y usted cómo se gana la vida?
– ¿Ganar? ¡De casualidá estoy sacando un empate!
– ¿No andará mal de la vista, don Inodoro?
– Puede ser, hace como tres meses que no veo un peso.
– ¡No me diga que va a barrer, Pereyra! ¡La última tarea doméstica que hizo jué doblar una serviyeta!
– Buenos días ¿Usted es Inodoro pereyra?
– De cuerpo presente.
– Me han dicho que es el último gaucho.
– ¡Ahijuna con la lobuna! ¡No sabía que era carrera mi amigo! ¿Y quien salió primero?
– No tenemos que copiar las cosas malas de ajuera, Lloriqueo. ¡Nojotros tenemos que crear nuestras propias cosas malas!
– Estoy comprometido con mi tierra, casado con sus problemas y divorciado de sus riquezas.
– Estuvo divertido el pesebre viviente este año, Mendieta.
– Bien la vaca. Algo sobreactuado el burro.

– Mendieta, ¿la alpargata es un zapato corrector?
– No lo creo, Inodoro.
– Porque mi tata me corregía a alpargatazos.
– Pereyra, míreme a la cara.
– ¿Por qué este castigo, Eulogia? ¿Por qué tanta crueldá?
– Vago no, quizá algo tímido para el esjuerzo.
– Don Inodoro, sabe usté que el pingüino es compañero de una sola pingüina de por vida.
– ¿Y por qué cree que le dicen Pájaro Bobo?
– La Eulogia es una santa. No como mi cuñada que sufre el Síndrome de la Abeja Reina. Se cree una reina y es un bicho.
Visitante: – Buenas tardes don Inodoro, ¿cómo está?
Inodoro: – Mal, pero acostumbráu.
– La muerte nivela a güenos y malos, don Inodoro. Lo malo es que nivela pa’ bajo.
– Yo no quiero ser irrespetuoso, Eulogia, pero lo que ha hecho Tata Dios con usté es abuso de autoridá.
– Hay una muchacha en la ciudad que circula diciendo que usted es el padre de sus gemelos…
– Eso es una exageración… De uno de ellos, quizá, pero no de ambos…
– La Eulogia es, lejos, la mejor prienda que conocí en mi vida. Bien lejos… 20, 30 kilómetros. De cerca es así, jodida…

– La historia lo juzgará. Pero tiene el mejor de los abogados: el olvido.
– …¡Y cómo andará la sequía, que la vaca me ha dau leche en polvo!
– Usté no está gorda, Eulogia. Es un bastión contra la anorexia apátrida.
– A veces la picardía crioya es sólo desesperación, Mendieta.
– Una cosa es la sinceridad amistosa, y otra cosa es la crueldad inecesaria.
– Con la verdá no ofendo ni temo. Con la mentira zafo y sobrevivo, Mendieta.
– ¿Por qué esta agresión gratuita?
– ¡Mire; Si quiere se la cobro!
– Eso de “hasta que la muerte los separe” es una incitación al asesinato.
– El rancho no es grande, pero tampoco limpio.
– Acepto que la Eulogia es fulera, pero es de las que demuestran la belleza por el absurdo.
– Digo yo, Mendieta… Pa conseguir la famosa leche cultivada… ¿Habrá que sembrar la vaca?
– ¿Y el caldo de cultivo, don Inodoro?
– ¡Las veces que tiré sopa en el surco y no brotó ni un fidéu dedalito!
http://www.todohistorietas.com.ar/fontanarrosa.htm
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