En el silencio reside la habilidad de escuchar: escucharnos, escuchar a los demás y a Dios.
Escuchar es un arte olvidado. Sin él, no podemos comunicarnos ni relacionarnos con los demás, y por lo tanto no logramos que nuestra vida tenga sentido. Necesitamos aprender a escuchar. Sentarnos en silencio nos permite escucharnos y comprender. Este silencio es capaz de sanar; las preocupaciones y el dolor se pueden curar cuando escuchamos.

 photo DESIGNARTTUBE140515_zps72jayhd4.png
La medicina espiritual está siempre presente en el alma. Cada vez que la necesitamos, sea cual fuere la medida que requerimos, podemos encontrarla en nuestro interior. La enfermedad de la ira requiere la medicina de la tolerancia; el dolor de la desilusión necesita la medicina de la esperanza; la violencia de la venganza y el rencor necesita del perdón; el temor requiere el valor; el ego necesita el autorrespeto.
Por medio del silencio interno recibimos la fortaleza para sanar.
Escuchar genuinamente significa que podemos percibir la realidad. Al estar en silencio conectamos con nuestra verdadera esencia. Si estamos tranquilos y en silencio, si entramos en nuestro interior, experimentamos nuestra naturaleza original, nuestro verdadero ser.
Entonces accedemos a las cualidades originales del ser: amor, paz y pureza. La dicha que nos proporciona tal experiencia no tiene límites.
Autor: Brahma Kumaris

 photo NEWSEPARADR.png