San Martín es el mayor libertador si se lo considera desde una mirada regional: luchó por establecer una Patria Grande que incluyera Argentina, Chile, la Banda Oriental, Paragua, Alto Perú, Venezuela, Colombia, Perú y la Confederación Centroamericana. Sin embargo, su desempeño bélico en tierras locales sólo tiene protagonismo en San Lorenzo. En 15 minutos, los granaderos de José de San Martín derrotaron a una expedición realista que, en 11 buques, asolaba las costas del Paraná, gracias al capitán Justo Bermúdez, quien realizó un rodeo muy grande, forzando la escapatoria de los españoles hacia sus buques. Por otro lado, la táctica militar empleada por el General San Martín consistió en una maniobra envolvente, tomada de Napoleón. Con esta victoria, se logró alejar a los realistas de las costas del Paraná.

 photo COMBATEDESANLORENZO_zpsc694f10c.png

Antecedentes:

En el marco de las operaciones en la Banda Oriental. El sitio de Montevideo resultaba poco efectivo, dado que los realistas dominaban el Plata y sus afluentes. Buques españoles efectuaban desembarcos para apoderarse de recursos, especialmente ganado, en las poblaciones ribereñas. En enero de 1813, una flotilla realista pretendía forzar el paso en Punta Gorda (Diamante) e impedir la navegación hacia Paraguay.

Misión

El gobierno encomendó a San Martín la protección de la margen del Paraná entre Zárate y Santa Fe a fin de, si no impedir tales incursiones de los realistas, por lo menos escarmentarlos, restringiendo su libertad de acción.

Movimientos previos

Al frente de 125 ganaderos a caballo partió del cuartel de Retiro el 28 de enero. Siguió paralelamente a la flotilla realista que remontaba el Paraná. Retrasado en dos jornadas respecto a ésta, San Martín supo: que la misma había fondeado el día 31 frente a San Lorenzo y efectuado un desembarco; que realizaría otro para buscar caudales que los realistas suponían ocultos en el monasterio y que la fuerza enemiga no pasaba de 350 hombres. Entonces aceleró la marcha y en la noche del 2 al 3 llegó al monasterio donde se le incorporaron 50 hombres a órdenes de Celedonio Escalada. Allí las tropas se ocultaron, evitando cualquier ruido que pudiera delatar su presencia.

La acción

Con las primeras luces del día 3 desembarcaron los realistas, unos 250 hombres con 2 cañones al mando del comandante Zabala, y avanzaron hacia el monasterio, situado a poco más de 300 metros de alta barranca del río. San Martín recomendó no disparar tiro alguno, tomó personalmente el mando del premier escuadrón y dio el del segundo al capitán Bermúdez. Saliendo por los costados del monasterio, izquierdo y derecho respectivamente, se lanzaron a la carga, sorprendiendo al enemigo. Muy pronto los realistas desconcertados y en confusión retrocedieron hasta la barranca donde intentaron formar cuadro, pero en seguida se replegaron precipitadamente hacia la playa, al pie de aquélla, pudendo embarcarse protegidos por la misma y por el fuego de los buques. En su huida cayeron desde la barranca.

Pérdidas

Realistas: 40 muertos y 14 heridos y prisioneros. Patriotas: 6 muertos y 22 heridos.

Consecuencias

La victoria patriota de San Lorenzo, libro a las costas del Paraná de las incursiones enemigas. Dejando a los realistas de Montevideo en muy precaria situación en lo que respecta al abastecimiento de víveres para la sitiada ciudad.

Anexo

La columna de San Martín estaba compuesta a su vez por un poco más de 100 infantes del Regimiento 2 y dos cañones, los cuales al ver que demoraban la marcha los terminó dejándo en una de las postas cercanas a San Lorenzo al enterarse de la acción del día 2 por parte de Celedonio Escalada y sus paisanos y sabiendo que el combate debía ser librado sólo por su Regimiento para fundar su prestigio. Esto último más que nada, porque desde su llegada San Martín era visto desde algunos sectores como un espía español, al conocer los cargos que ocupó en el Ejército Real. Las pérdidas totales de los granaderos alcanzaron los 16 muertos, algunos de ellos fallecidos en el Hospital de Sangre formado en una de los salones del convento días después de la acción. Entre los fallecidos días después se contaron a: Granadero Juan Bautista Cabral y el Capitán Justo Germán Bermúdez de Montevideo, ambos recomendados al Gobierno para librar pensiones a nombre de sus respectivas familias. A su vez el Teniente Manuel Díaz Velez fallecería 2 meses después a resultas de las heridas sufridas en el combate. La duración total fue de 15 minutos y entre los granaderos caídos se contaron a un chileno, un francés, un inglés y un nacido en la Banda Oriental. El resto, todos naturales del actual territorio nacional (Córdoba, San Luis, La Rioja, Corrientes). Ah!!! Una cosa más: la acción de Cabral salvándo a San Martín, es relatada por este último en el primer parte del combate. El parte lo redactó San Martín al Teniente Mariano Necochea, ya que la caída del caballo en el cual iba montado, motivó que se dislocara su hombro derecho.

 photo barrita2015_zps2bb8f5b5.png