El 9 de noviembre se celebra el Día Nacional del Donante Voluntario de Sangre. Ese mismo día del año 1914, en Buenos Aires, el Dr. Luis Agote médico e importante investigador argentino, logró por primera vez la técnica de transfusión de sangre, constató AIM.

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En coincidencia con el aniversario de la primera transfusión de sangre realizada en el mundo se festejó el 9 de noviembre en nuestro país el Día Nacional del Donante Voluntario de Sangre.

A cien años del descubrimiento médico argentino Luis Agote, que dio inicio a la posibilidad de instalar la terapéutica transfusional tal como la conocemos hoy, el modelo de la donación de sangre en Argentina todavía es materia pendiente, ya que está sostenido desde la donación de sangre de personas vinculadas con los receptores, por lo general familiares y amigos, en lugar de estarlo desde una comunidad concientizada de las necesidades de solidaridad que tenemos todos.

El modelo de donación altruista y habitual de sangre instalado a nivel mundial, apunta a que la población done sangre en forma repetida, al menos dos veces al año en forma voluntaria y espontánea, generando un stock de hemocomponentes que no deba ser sostenido desde el requerimiento de donantes a los pacientes.

El 9 de noviembre fue declarado el Día Nacional del Donante Voluntario de Sangre, a través de la ley 25.936, que apoya la importancia de poder promover un cambio cultural y concientizar a la población, incorporando esta práctica como habitual, voluntaria , solidaria y anónima, destinada al beneficio de alguien que lo necesita, en muchos casos inclusive para continuar viviendo.

En nuestro país, se necesitan 1.500.000 donantes por año. La donación de sangre es un método seguro basado en normas internacionales de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y de la Asociación Americana de Bancos de Sangre.

Puede donar toda persona, entre 18 y 65 años, que pese más de 50 kilos. Es fundamental no presentar ni haber padecido ninguna enfermedad transmisible a través de la sangre. Para verificar la aptitud del donante, se analiza la sangre y se realiza una entrevista personal y confidencial.

Hay que recordar que no existe sangre artificial, sólo se puede transfundir sangre de humano a humano. Esta puede ser de sangre total, específico de plaquetas o de plasma.

Las patologías más frecuentes que requieren este tipo de tratamiento son:
– Leucemia
– Aplasia medular,
– Cáncer,
– Trasplantes,
– Déficit de plaquetas,
– Anemia,
– Hemorragias,
– Cirugías,
– Trasplantes,
– Enfermedades hematológicas,
– Hemofilia,
– Hemorragias
– Quemaduras,
– Tétanos,
– Varicela,
– Rubéola,
– Hepatitis A y B,
– Enfermedad hemolítica del recién nacido.

Hay que recordar que “donar sangre es ser solidario con el prójimo y es una forma de dar vida en vida”.

En Argentina la donación voluntaria de sangre es una política de Estado, implementada a través del Plan Nacional de Sangre, que se propone cambiar el modelo de donante ocasional o de reposición por el de donante altruista y voluntario para garantizar la seguridad de la sangre y la existencia de bancos de almacenamiento que cubran las necesidades del sistema sanitario.

La meta es llegar a un millón de dadores voluntarios y habituales para el sector público y privado y, con ese fin, Argentina cuenta con bancos de sangre centrales en 20 de las 24 jurisdicciones del país.

DONAR SANGRE ES DONAR VIDA.

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