El significado del 12 de octubre de 1492 es complejo, pero sabemos como hecho que un grupo de europeos dirigidos por Cristóbal Colón llegó a costas americanas específicamente a la isla de Guanahaní (archipiélago de las Bahamas) que después fue llamado San Salvador, y además, se encontraron con la cultura indígena que habitaba en las “nuevas tierras”.
Según la mayoría de los libros de historia el 12 de octubre de 1492 es el día del Descubrimiento de América, para otros es el Día de la Raza por el encuentro de las diferentes culturas y la tercera aproximación que me parece mas adecuada es el Encuentro de dos mundos.

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Ya América estaba descubierta en ese momento, de hecho ya estaba habitada y se sabe que había sido visitada anteriormente mucho antes que Colón arribara a estas tierras.

¿Quién descubrió realmente América?
Los grupos asiáticos que se convirtieron en los americanos nativos fueron ciertamente los primeros, hace docenas de miles de años. Además, existieron expediciones nórdicas (vikingos) a norte América, comenzando por Bjarni Herjólfsson en 986, que esta bien documentada históricamente y luego Leif Ericson que 10 años posteriores fueron las primeras colonias europeas en América de las que se tiene conocimiento.

Los grupos asiáticos que se convirtieron en los americanos nativos fueron  los primeros descubridores de América.
Muchos otros descubrimientos pre-colombinos que han sido nombrados no están bien establecidos: St. Brendan, Basque fishermen, los portugueses, los Chinos, Japoneses, e incluso los Cartagineses. Algunos de los cuales serán verdaderos y otros probablemente no.

A pesar de lo anteriormente expuesto, el descubrimiento de Cristóbal Colón (o re-descubrimiento) es el más importante históricamente, y va a continuar siéndolo porque a diferencia de los anteriores, Colón inauguró una vía de intercambio comercial y cultural permanente y masivo entre el nuevo y el viejo mundo a tal punto que en no más de un siglo, las poblaciones indígenas y africanas fueron convertidas al cristianismo, comenzaron a hablar español y entraron a formar parte de una nueva realidad social (o un eslabón social), lo que es un hecho sin paralelo en la historia moderna, que constituye el rasgo más importante de la historia americana.

Los descubrimientos previos al de Colón fueron tan poco conocidos, que incluso los europeos más educados desconocían la existencia de América antes de 1492, por lo que este descubrimiento en particular, le guste o no a quien este leyendo este documento, definitivamente cambio el mundo.

Ni Colón ni los reyes tenían la menor noción de haber “descubierto” un nuevo continente. Seguían pensando que habían llegado al Asia, pero de todas maneras se sintieron con derecho a apropiarse de estas tierras y sus habitantes, sobre los que dice el almirante: “Son la mejor gente del mundo y sobre todo la más amable, no conocen el mal –nunca matan ni roban-, aman a sus vecinos como a ellos mismos y tienen la manera más dulce de hablar del mundo, siempre riendo. Serían buenos sirvientes, con cincuenta hombres podríamos dominarlos y obligarlos a hacer lo que quisiéramos”.(…)

Aún hoy, algunos textos nos siguen presentando argumentos muy curiosos para justificar la conquista de América. Hablan de la “necesidad” de expansión de las potencias europeas, de la búsqueda de nuevas tierras, de la voluntad de expandir su fe. ¿Estas “necesidades” justifican acaso el genocidio y la imposición de diferentes modos de producción y diferente cultura? Es una notable curiosidad que civilizaciones que han basado su poder y riqueza en la imposición de la propiedad privada no la respetaran cuando se trataba de “salvajes”.

El propio Ginés de Sepúlveda, gran teórico de la conquista, lo admite en un diálogo de su Demócratas alter: “Si un príncipe, no por avaricia, ni por sed de imperio, sino por la estrechez de los límites de sus estados o por la pobreza de ellos, mueve la guerra a sus vecinos para apoderarse de sus campos, como de una presa casi necesaria, ¿sería guerra justa?”. Se responde a sí mismo: “No, eso no sería guerra justo sino latrocinio”.

Queda pendiente entonces, la aniquilación de culturas indígenas y la esclavización, temas que no fueron ampliamente abordados en este texto y serán parte de una discusión y/o aclaración futura.

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